Ayer hablé con él. Lo vi contento, eso hizo que me tranquilizara y de alguna manera me sintiera más feliz. Lo que deseo es que esté bien, cuidado emocional y fisicamente. Cuento los días que faltan para verlo, mirarle a los ojos, saber como piensa y siente. No quisiera que lo manipulen en mi contra, se que este fin de semana su padre se encontrará con él, si mi amiga le dice lo que piensa actualmente de mi forma de hacer, si le hablan a él, me voy a sentir fatal. Lo quiero con locura, no quisiera que pensara que alguna vez he hecho las cosas mal para dañarlo. Gracias por leerme. Maca.
miércoles, 6 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
DÍA SESENTA Y OCHO.
Hoy, de repente, sentí la necesidad de sentarme de nuevo ante estas páginas. Las dejé de lado hace tiempo y las vuelvo a retomar. Una tristeza increíble, me puede. La amiga con la que envíe a mi hijo confiando en su buen hacer, me ha fallado, quizá yo también a ella, nos ha faltado comunicación por ambas partes. Pero el dolor de su mail y la forma de hablarme, ha sido tan duro y cruel, que no creo que me lo merezca. No soy perfecta y nunca he aspirado a serlo, como madre he cometido fallos, pero no son irreparables. Mis hijos, los dos, son buenos chicos, pienso que son felices y tienen buena relación con su entorno y con su familia. Es importante.
Quiero pensar que las palabras que me dijo, lo hizo bajo una presión excesiva, trabajo, casa, sacar adelante a su hijo y al mío... Fdo. es un chico difícil, educarlo y ver que lo que haces no da frutos, duele y es complicado de sobrellevar. Para ella ha sido una especie de desafío, algo así como lo voy a lograr por encima de todo. Pero al sentir que no le responde, a alguien hay que culpar y en este caso ha sido a mí.
No, me niego a participar en este juego macabro y patológico. Se sale fuera de lo normal ese tipo de reacción tan culpabilizadora.
En toda esta historia, hay mucha frustración, rencor y resentimiento. Llevar el peso de la perfección, es muy duro.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
DÍA SESENTA Y SIETE
Todo en orden, todo bien. Fdo. disfrutando de sus vacaciones de Navidad y yo disfrutando de él. Sus amigos desfilando con buen orden, como tiene que ser. Cine, videojuegos, películas en el ordenador, comidas en casa de papá, etc. En fin, el chico hace lo que puede. Yo, con mi puñetera bursitis del tendón de Aquiles, también hago lo que puedo. La próxima semana tendré cita con el reumatólogo, a ver que me cuenta. Gracias por leerme, Maca.
domingo, 26 de diciembre de 2010
DÍA SESENTA Y SEIS
15´15 hs. Hay gente tan sumamente pobre, que sólo tiene dinero.
Llegó Fdo. y la casa se llenó de vida, los amigos vinieron en seguida, anoche se quedaron dos a dormir, se marcharon hace un rato junto a otro que apareció a media mañana. El día de Navidad le puse el regalo esperado, aunque él no lo tenía muy claro, un fantástico ordenador portátil de la marca que quería. Parecía que le iba a dar un ataque, a su hermano, una suma de dinero divertida, se quedó muy contento, era también lo que quería. Estos niños nuestros, que sin ser de familias adineradas, tienen de todo, es realmente increíble como viven, a veces comparo a los otros, a los que por no tener, no tienen ni para comer y se me cae el alma a los pies, quizá en otras vidas, nos toque vivir de esa manera, así que disfrutemos de lo que tenemos y demos gracias, mientras cada uno ayudamos de la manera que podamos. Gracias por leerme, Maca.
viernes, 24 de diciembre de 2010
DÍA SESENTA Y CINCO
La guerra es una masacre entre gente que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.
15 hs. Llegué esta mañana de Madrid, aunque estuve en casa de mi amiga, como si fuera la mía, Las Palmas, no la cambio por nada. Estaba deseando llegar a casa, a nuestro acogedor clima, ese que nos recibe con los brazos abiertos y no nos obliga a cargarnos de abrigos, jerseys y todo lo que pese mucho. Según pisé el aeropuerto, miré el cielo y me llené de luz y sol, de nuestro calor, que te inunda por dentro y por fuera, con el que no necesitas nada mas que...sentirlo. Traigo el frío dentro, tan dentro, que hace varias horas que llegué y aún no he entrado en calor. Bueno, todo se andará, ya he calentado el caldo de Navidad que dejé preparado y que tiene una pinta magnífica, me falta pelar papas ( no patatas, je, je ) y poco mas. Espero que esta entrañable noche, tanto ustedes como yo, lo pasemos de lo mas agradable, en compañía de la gente con la que se nos apetece estar. FELIZ NAVIDAD!!!!
lunes, 13 de diciembre de 2010
DÍA SESENTA Y CUATRO
Al sacarlo de su caja de cartón, la cabeza, sin previo aviso, rodó por los suelos, intenté colocarla de nuevo en su sitio pero fue imposible, mi Papa Noel, decapitado, me miraba a través de sus gafas descolocadas, pues con tanto movimiento se habían rodado de sitio. Lo senté en una silla de la terraza, al menos estaría cómodo, encontraré una solución, le dije, no pareció hacerme mucho caso, en ese momento sus ojos dirigían la mirada hacia un punto inexacto al que no pude acceder. Pasaron los días, la lluvia lo mojó y el sol lo secó, pero él se veía contento, los brazos cruzados sobre el pecho y la mochila cargada en la espalda.
Una semana mas tarde aún sigue allí, la misma cara placentera, como soy bastante dejada, no le he encontrado la pieza que falta, pero seguro que antes de que llegue la Navidad, lo haré. Gracias por leerme, Maca.
sábado, 11 de diciembre de 2010
DÍA SESENTA Y TRES
Mis tres flamantes reyes Magos, ondean sus coloridas vestiduras en lo alto de la terraza, todo por obra y gracia de mi hermana, que se empeñó en que no los pusiera por fuera del edificio, si no que los disfrutara yo, así, que los tengo, fijo y permanentemente observándome desde el extremo en donde me siento. Son reyes Magos de verano, como los llamo, porque el sol se refleja en sus trajes de raso verde, azul y amarillo, formando un abigarrado tono multicolor. A veces me dan un poco de yuyu, porque ¿que quieren que les diga ? guapos, lo que se dice guapos, no son. Pero ya me voy acostumbrando a sus capas moviéndose y a sus miradas estáticas, cuando pase la Navidad y los guarde de nuevo en sus cajas de cartón, seguramente...los echaré de menos.
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